Cuantas veces, todos hemos dicho a nuestros hijos/as, "CASTIGADO SIN FÚTBOL". También nos excusamos en que es lo único que le importa, lo único que le duele. Pero, ¿estamos seguro de ello?...
No quiero señalar a nadie, ni que nadie se sienta señalado. Pero a veces, ves como un jugador o jugadora, es apartado del deporte, mientras que disfruta de otros privilegios que nada le aportan. Llámense WhatsApp, teléfonos móviles, play station, salidas hasta las doce de la noche, irse a la playa con los amigos, ordenador, la ropita más mona de la tienda y cosas por el estilo... Mientras que lo/a apartamos de aquello, que genera todos los males en los estudios o el comportamiento, la práctica deportiva...
Cuando compruebo esos castigos, algunas veces solo me queda una duda. ¿Castigamos a nuestros/as hijos/as, por su comportamiento, o influye también que nos ahorramos las molestias de tener que estar coche para arriba, coche para abajo, de entrenamiento en entrenamiento de partido en partido?
Ya, seguro que todos diremos que no. Pero sí, es así, ¿por qué lo castigamos con lo único que le está ayudando acrecer como persona?
El deporte colectivo, es una escuela de la vida. Nuestros hijos e hijas, aprenden además de habilidades deportivas, habilidades sociales. Están trabajando su cuerpo, para cuando ellos sean los padres/madres. Les creamos hábitos saludables, y le enseñamos un responsabilidad...
Podréis decir, "que todo esto lo digo yo", y "que quien soy yo". Pues ante todo soy padre, pero si no queréis creerme a mi, os dejo unos enlaces de artículos muy interesantes...
Existen muchísimos más artículos relacionados con el tema, pero no quiero que os canséis, aunque os invito a seguir investigando por vuestra cuenta.
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