Creernos buenos a la hora de escuchar los problemas de otros/as, no nos capacita para ser lo. Escuchar es algo más complejo, que la recepción de ideas o de ondas sonoras en los tímpanos. Vamos a ver algunas diferencias, para así intentar escuchar de verdad a nuestros/as hijos/as...
| Cuando ESCUCHAMOS estamos pensando junto al interlocutor |
Cuando OÍMOS somos sujetos pasivos
Cuando ESCUCHAMOS somos sujetos activos
Cuando OÍMOS estamos realizando un acto físico
Cuando ESCUCHAMOS estamos realizando un acto intelectual y emocional
|
| ¿Os parece poca la diferencia? |
Pues entonces, veamos la importancia de una buena escucha en la conversación, con nuestros/as hijos/as:
|
| ¿Qué debemos hacer, para mejorar nuestra forma de escuchar? |
- Deja de hacer lo que esta haciendo. Ya sea mirar el móvil, fregar platos, buscar algo en internet...
- No superpongas las acciones de escuchar y reponder. Olvidate de ir buscando respuestas, antes de que termine de hablar. Mientras que estamos en ello, podemos perder parte de la información que intenta transmitirnos. Además, algunas veces, no buscan respuestas, sólo que los escuchemos.
- Se receptivo y no juzgues. Si nada más comenzar a contarnos algo, nosotros pasamos a juzgar el hecho, nuestros/as hijos/as, dejarán de hablar. Ellos/as buscan comprensión, no la dura crítica...
- Posición y mirada. Este punto, sólo tenemos que pensar en nosotros mismos. ¿Cómo nos sentimos cuando estamos hablando con alguien y esta persona esta tirada en el sofá o simplemente mirando a todas partes menos a ti? Pues entonces no hagamos aquello que no queremos que nos hagan. Cuando tu hijo/a, te hable, adopta una postura adecuada, y manten la mirada fija en sus ojos.
- Observar el lenguaje no verbal. Observar los gestos nos ayudará a entender mejor los sentimientos y la intención de lo que nos intentan decir.
- Retroalimentar resumiendo. Aprovechemos las pausas de nuestros/as hijos/as, para parafrasear una parte de lo que nos están comunicando. Eso les hará ver que de verdad han captado nuestra atención y que realmente le estamos escuchando. Les hará sentirse importantes, y lo más fundamental, importantes para nosotros.
Bueno, espero que os sirva para algo, y que intentéis ponerlo en práctica. Pero antes de cerrar esta entrada, añadir una parte muy importante a tener en cuenta en las conversaciones con nuestros hijos/as. EL SILENCIO.
Cuando en la conversación nuestros/as hijos/as, hagan un silencio, dejemosles un momento, respetemos ese SILENCIO, ellos tienen que reorganizar sus sentimientos para poder seguir avanzando en la conversación, recordad que algunas veces nos estarán contando cosas que en la mayoria de las veces, son mundos para ellos/as.
